jueves, 19 de abril de 2007

Para papá


En la inmensidad el amor más grande es el de una hija por su padre.

Por tu vida daría perdida la mía aunque tuviera que ir en contra de leyes naturales, dioses olímpicos y demases garabatos.
Eres mi padre y mi tesoro, mi héroe de mil capas y cabello abundante.

OH papá ¿sabes?

A veces aún sueño recordando en el pasado a una pequeña que espera por su padre con la más grande de las ansiedades, contando puntitos para poder compartir con el en aquella sala de estar que tantas veces los cobijo.

Y ¿sabes? ¡Aún me veo papá!

Aún me veo recostada en tu regazo escuchando tu música, intentando rodearte con mis pequeños brasitos que no alcanzaban a abrazar tu enorme figura, escuchando tu corazón y tus ronquidos al compás de Fredy Mercuri y su Rapsodia Bohemia.

Y así caía papá, en el sueño mas tranquilo, en los momentos mas preciados junto a ti.

3 comentarios:

Carina dijo...

¡Que hermoso!Me siento super identificada con lo que escribiste, ahora muchos recuerdos han aflorado, mi infancia se aparece frente a mi y me vuelvo a sentir protegida en el abrazo de mi papá.
Escribes muy bien, pero por sobretodo escribes con sinceridad.
Sigue así.

Italo Salazar Passadore dijo...

que positivo el mensaje piñi..dediquemos nuestro espacio a lo que nos agrada y hace felices, basta de reclamar por weas y dárselas de vivos jugando al "quién se da cuenta del mayor número de injusticias".

creo que a todos los viejos , no sólo los papás no merecen nuestra ingratitud..pq después se van y nosotros nos lamentamos.

Anónimo dijo...

Que lindas tus palabras Carmen Paz, me pone muy feliz que tengas ese tipo de recuerdos hacia tu familia, en este caso hacia tu padre, el que sin duda debe estar orgulloso de tener una hija tan maravillosa como tu, alguien tan inteligente y buena como lo eres. Te dejo un saludo muy grande, y te deseo lo mejor.
adios.
E.P.L.G.P.R.