Flotando sobre mi almohada
mis gélidas angustias se asfixian
y mis pensamientos se golpean.
-
El miedo esta asustado, el ruido pide silencio
y el hielo necesita un chaleco.
-
La paranoia se siente perseguida
y corre por toda la habitación.
-
Las sombras bailan en mi ventana
con sus trajes de gala, anunciando mi partida.
-
Me acurruco en mi cama, intentando protegerme de la tristeza, que cala hondo en mi piel
y aprieta fuertemente mi corazón.
-
Los latidos se enmudecen y solo se puede oír a la noche
mofándose con abierta sonrisa, de mi falta de fortaleza
y mi exceso de soledad.




